lunes, 26 de mayo de 2008

Un día más, un día menos.

Hace tiempo, demasiado, que no escribo. En parte por pereza, en parte por no tener nada que decir. En parte porque sí. Ya soy un año más viejo. 26. Además este año, es curioso, el 26 cumplo 26 años. Cada día soy más consciente, más de lo que era antes, que no hay vuelta atrás. No podemos como en un videojuego, cargar nuevamente la partida y pasarnos la fase de otra manera. Es una línea que vamos trazando con nuestros actos, y no hay nada para borrar lo que no nos guste del pasado, tan sólo podemos intentar aprender de ello.
La verdad es que estoy algo depre, no se muy bien por qué. Supongo que es un cúmulo de cosas. Por fortuna, siempre hay motivos para despertarte por la mañana: la familia, los amigos, la música... Una vez afirmé que la música me tiraba más que las mujeres. Obviamente, hubo más de uno que se sorprendió, incluso que me dijo que mentía. No es así. Quiero decir, que hasta el momento no he encontrado a la mujer que me haga vibrar, temblar y sentir como la música. De sobra es sabido que soy bastante enamoradizo, pero ansío aún amar y que me amen. Joder, que cursi soy a veces. A ella, si estas en alguna parte, aún te espero, y aunque deba sufrir en el camino, no creo posible dejar de hacerlo, pues una parte de mí, aun cree que existes.

Bueno, quiero compartir con vosotros un tema que creo que es de los mejores en la historia de la música. No, no es Stairway to Heaven de Led Zeppelin. Se trata de un tema del que se han hecho múltiples versiones: Knockin' on Heaven's Door de Bob Dylan.

Mama, take this badge off of me
I can't use it anymore.
It's gettin' dark, too dark for me to see
I feel like I'm knockin' on heaven's door.

Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door

Mama, put my guns in the ground
I can't shoot them anymore.
That long black cloud is comin' down
I feel like I'm knockin' on heaven's door.

Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door
Knock, knock, knockin' on heaven's door



viernes, 14 de marzo de 2008

La Hermandad

"Ha llegado el momento, hermanos." Los siete se miraron. Se pusieron en pie y contemplaron el paisaje. A sus espaldas, las Montañas Heladas, con sus picos, tan altos como el cielo, fundiendo las nubes con la nieve que las vestía. Frente a ellos el valle del Destino, el lugar de peregrinaje de toda su gente. Todo miembro de la Hermandad de Gaia, debía cruzarlo alguna vez en su vida. Más allá, las Tierras del Desafío Eterno, donde los guerreros se enfrentaban a las Tierras Yermas y sus devoradoras hordas. Lo arrasaban todo a su paso, dejando sin vida aquello sobre lo que posaran su oscura mirada. Durante siglos, dicen que más que la primera civilización conocida en la historia, hablada o escrita, habían detenido a las hordas de su conquista de otras tierras, más allá de las fronteras del Reino. En ella, seres, de distintas culturas, especies y procedencias, más de las que puedan nombrarse, se unían para expulsar una y otra vez todo lo vil de las tierras oscuras.

Los siete se miraron.

Moccdul esperaba en su caballo, Trueno, escudriñando el horizonte; junto a él, Loukd cogió su espada, Sidewinder y montó sobre Orcrist, un unicornio; Attni, cogió sus cosas y las echó sobre su montura, un enorme oso negro llamado Tundro; Craehls esperaba de pie mientras acariciaba a Ventisca, un caballo alado; Nanko, sentado sobre Krynger, un enorme dientes de sable rojo, ajustaba a su espalda a Segadora, una enorme espada dentada; Rostaiv, terminó de enfundar su espadas cortas: Aguijón y Mordedora y montó sobre Ares, un enorme guepardo; el último en subir fue Katnu, quién montó sobre Sora, un hipogrifo.

Una vez todos montaron, apareció por el horizonte Garuda, el halcón de Moccdul, posándose sobre su hombro.

“Debemos irnos. Las hordas de las Tierras Yermas avanzan. Debemos reunirnos con nuestros hermanos.”

Echaron un último vistazo, y marcharon a su destino.

miércoles, 20 de febrero de 2008

La Cosa va de... Videos II

Voy a poner un par de videos, que me han parecido curiosos.



sábado, 2 de febrero de 2008

Jimi Hendrix Experience

Los que me conocen, sabe de mi afición por Led Zeppelin o por el que yo creo que es el mejor guitarrista de la historia del rock: Jimi Hendrix. Podría decir que es el puto amo, pero prefiero dejaros un par de videos para que veais como tocaba.




martes, 29 de enero de 2008

8 -Bits Never Dies

Creo que muchos de nosotros recordamos los inicios de los videojuegos. Antes del Call of Duty o del Gears of War, se jugaba (los que podían claro) al Super Mario Bros, al Legend of Zelda o al Tetris. Pues bien, este post esta dedicado a todo aquel que recuerda juegos de esos de 8 bits con una sonrisa. Recordad amigos, los 8-bits están más de moda que nunca. Os dejo una prueba de ello, y un enlace para que veáis a qué me refiero.
























8-Bits Never Dies!!

viernes, 25 de enero de 2008

La Cosa va de... Recuerdos II

Bueno, os dejo otra cosita escrita por mí. Es algo que escribí en 2004: "Reflexiones"

Sentado en mi cama, iluminado por una pequeña lámpara de estudio y con el aire de un ventilador dándome de frente escribo esto.

Es al menos el tercer borrador que hago. No se que quiero hacer, no se que quiero expresar, pero se que si dejo que sea mi alma el guía, el resto se hará solo. A punto de llorar he estado más de una vez, mientras recordaba otros tiempos a través de las fotos de mi viejo álbum.

Quizás los considero mejores, pero tal vez porque los veo con nostalgia. Nostalgia por amigos que ya no veo, por cosas que pasaron, nostálgico por cosas que no pasaron y querría que sí. Nostalgia tal vez por la inocencia perdida, por el niño que murió hace tiempo. ¿Quién puede ser niño en un mundo dónde hasta los hombres son aplastados?

Que viejo me siento a veces. Es como si cargara el peso del mundo sobre mis hombros, como Atlas, que sostiene la bóveda celeste. Tal vez sea miedo. No, sin duda es miedo. ¿Pero miedo a que? A una vida aún por vivir que, por finita que sea, siempre puede ser más. Miedo al olvido, a la no existencia. Miedo a todo… y a nada. Quizás tras estas letras mi alma puede descansar, o más bien desahogarse. Hacer que una a una las lágrimas limpien mis ojos, acaricien mis mejillas y duerma tranquilo.

Sólo la noche es mi compañera, la luna mi guardiana, las sombras mis vigías y el mundo, mi escenario.


sábado, 19 de enero de 2008

Debo despedirme

“Debo despedirme” Piensa para sí. Sabe que por mucho que la quiera, ella no siente lo mismo. A veces se tortura, pues cree que ambos podrían ser felices juntos. Luego ve cuanto se equivoca. Por mucho que signifique para él, las diferencias entre ambos son grandes.

Así pues, con amargura, guarda en un cofre sus sueños, deseos y esperanza. Cierra el candado con una llave forjada con las lágrimas derramadas. Mira el horizonte, mientras el sol se pone iluminando el mar del Olvido. Respira, mira el cielo pidiendo entereza y arroja el cofre. “Debo seguir adelante. Será duro, y me costará, pero debo olvidarme de tí, aunque al hacerlo muera una parte de mi ser”.

Tras hacerlo, vuelve a caminar por el camino solitario, en pos de un destino aún incierto, con la sensación de haberse arrancado una parte del alma. Se detiene, y mira de nuevo al horizonte. “Debo superarlo. Con el tiempo todo volverás a su cauce. Debo despedirme” Un lágrima recorre su mejilla. Se gira y continúa caminando, con la sola compañía del viento, susurrando su nombre.

“¡Apártate!” grita al viento “Debo seguir adelante” El viento cesa, acaricia su rostro y lo abandona. Él continua caminando, alejándose del mar, pidiendo fuerzas para avanzar. Quien sabe si lo consiguió.